Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2006.
QUIEN no haya visto en su vida bajar a la Conga de los Hoyos con su proverbial ¡Abre, que ahí viene El Cocuyé!, no puede imaginar, ni remotamente, la tragedia de Micaela, el personaje de la pieza musical que ha llevado a Sur Caribe, en estos últimos meses, al podio más alto de la popularidad.
RECICLABLEA lo que el poeta escribió, siglos atrás, él le cortó las mangas y le hizo escote. Lavó y almidonó las palabras como pudo. A sus metáforas más audaces les dio lechada de cal y pintó sobre ellas dibujos de preescolar. Colocó los versos, recortados de libros en finas tiras de papel, en la caja que le prestara Pandora. Repitió el ejercicio del Cadáver Exquisito convocando, enloquecido, a Bretón, a Desnos, Eluard, Tzara... Luego, durante el recital público, la gente le aplaudió hasta el delirio. Nadie entendió nada, más intuían un nuevo Lezama. Esa noche, el gordo fantasma de la calle Trocadero le haló los pies.
"Cada uno muestra lo que es en los amigos que tiene"
Baltazar Gracián
AÚN TENGO delante de mí la imagen desencajada del afamado intérprete, la vez aquella en que, sentados frente a frente, con todo su séquito de agentes de prensa, representantes y asesores, tembló cuando le dije: Esto no va a ser una entrevista. Esto va a ser un juicio. Yo no voy a ser José Aurelio Paz ni usted Alfredo Rodríguez. Alfredo Rodríguez solo será el acusado, yo el fiscal y usted su abogado defensor.
Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/